El día 24 de enero del 2020 me dispuse a recorrer el tramo sur de la Carretera Austral, tramo que tenía pendiente hace varios años después de ya haber hecho el tramo norte. Tomé un avión hacia Balmaceda, pueblo al sur de Coyhaique y comencé a pedalear hacia el sur. Mi último destino era El Calafate en Argentina y luego volver a Chile por Puerto Natales en bus, para así tomar un avión de regreso.

En el camino me decidí a tomar la mayor información posible de interés, como distancias, tiempos de viaje, lugares donde hay camping y locales para comer, etc. Todo esto lo colocaremos en esta publicación para quienes quieran salir a viajar y no conocen mucho sobre esta ruta.


Día 1 de la travesía: Balmaceda a Villa Cerro Castillo.

De balmaceda hacia la Ruta 7 había un viento de los mil terrores que no te dejaba pedalear. Partí al mediodía y llegué al cruce de ambos caminos en 1:30 hrs recorriendo 16 km.

Partida en Balmaceda, rumbo a Villa Cerro Castillo.

Continuando por la Ruta 7 el viento amainó, pero no cesó y dificultó mucho el pedaleo. Bordeé el Estero Mallines y me quedé a descansar media hora al lado del río (me quedé dormido) para luego continuar con nuevas energías.

Descanso en el estero.

Finalmente, luego de bajar la última cuesta, llegué al destino luego de 71,5 km y 6:30 hrs desde que salí de Balmaceda.

Cuesta del Diablo, Villa Cerro Castillo.


Día 2: Villa Cerro Castillo modo trekking.

Dejé de lado la bicicleta por hoy para descansar las rodillas y qué mejor manera de descansarlas que haciendo trekking hacia el mirador de la Laguna Cerro Castillo (spoiler alert, no descansaron y de hecho sufrieron más en la bajada 😂).

Bosque subiendo hacia la laguna.

Escalada sumamente escarpada al final del sendero.

Llegando al final del sendero, el camino se volvió mucha piedra y tierra suelta.
Hermosos paisajes durante 7 km de recorrido, que incluían bosques, subidas por rocas escarpadas y un glaciar sobre la laguna. En subida fueron 2:15 hrs de caminata y de bajada 1:40 hrs (tiempo estimado por los guardaparques de 7-8 hrs ida y vuelta). Sólo dejan subir hasta las 12 hrs según me dijeron y se puede quedar uno arriba hasta las 16:00 hrs, luego debes bajar.

Cerro Castillo y su laguna.


Día 3: Villa Cerro Castillo – Camping Doña Dora.

Partí a las 11:30 h del camping El Mirador rumbo hacia el sur. Como la ruta hacia Puerto Tranquilo era muy larga para un día (se puede, pero mis rodillas no pueden sobre exigirse), me quedé kilómetros antes del pueblo.

Saliendo de Villa Cerro Castillo, con el cerro de fondo.

A 14 km de la villa se acaba el pavimento y comienza lo bueno (ripio), en donde una parte de la ruta está en construcción por obras de pavimentación. Como fue un día domingo no tuve problemas con ello.
La mayor parte del camino de ripio está en buen estado debido a que está en construcción, por lo que no se sufre tanto.

Pavement ends, happiness begins.

Foto en pleno Río Ibáñez. El color turquesa de la bicicleta se camuflaba con el agua del río.

A 81 km de la partida está el camping de Doña Dora, lugar ideal para quedarse luego de una ruta larga antes de Puerto Río Tranquilo. Sale 5 mil pesos y tiene duchas calientes, baños y refugio techado para hacer fogón.

Camping Doña Dora.


Día 4: Camping – Puerto Tranquilo.

La partida la hice a las 11:45 AM desde el camping rumbo a Puerto Tranquilo. A 13,5 km del camping encontré otro camping y hospedaje en Bahía Murta llamado Refugio Patagonia (creo) para quienes quieren llegar más lejos aún desde Villa Cerro Castillo.

Los primeros kilómetros del día.

La ruta en total fue sumamente corta ya que luego de 2:30 hrs y 37 km recorridos llegué al pueblo. Si se tiene el estado físico y si se sale temprano (tipo 8-9 AM) se puede hacer los casi 110 km desde Villa Cerro Castillo hasta Puerto Tranquilo, pero si se quiere disfrutar más la ruta y no sobre exigirse conviene más acampar en medio de la ruta.
El camino de ripio está relativamente bueno y no se sufre tanto 👌

El lago Chelenko (General Carrera) de fondo, antes de llegar a Puerto Tranquilo.


Día 5: Puerto Tranquilo – Puerto Bertrand.

La partida la hice a las 10:30 AM para llegar a buena hora a Puerto Bertrand. La ruta es un poco peor que la anterior, con subidas/bajadas con hoyos y harta calamina.

Saliendo de Puerto Tranquilo. A la izquierda el lago Chelenko.

En el kilómetro 35 hay un local donde venden café, pasteles, sandwich y cervezas, y además hace almuerzos a pedido si la llaman con anticipación (tel: 993069430, Cinthia).
En el kilómetro 49 hay un camping, cabañas y domos llamado Pared Sur Camp y un par de metros más adelante está el Parador Austral con alojamiento y trekking.
En el kilómetro 52 está el camping Cerro Color con ducha caliente y luego no hay más camping hasta el pueblo.

Unos stickers que pegamos junto a Jorge. Quizás ya estén todos desteñidos por el sol y la lluvia,

Lago Bertrand.

La llegada a Puerto Bertrand fue luego de 65 km y 7 hrs desde la salida con sus detenciones a comer, en donde nos encontramos junto a Jorge con el local Chela Pizza donde venden chelas, pizzas y jugos naturales de sabores exóticos (el de nalca es muy bueno)


Día 6: Puerto Bertrand – Cochrane, la ruta de las montañas.

Me quedé en el camping Doña Mirella la noche con vista al hermoso lago Bertrand. Gracias al gallo que cacareó al lado de mi carpa a las 8:30 me desperté temprano ya que olvidé poner la alarma 😅.

Camping Doña Mirella.

A las 11 AM partí el pedaleo despues de un desayuno reponedor al lado del camping y me encontré con varios campings, alojamientos y lugares para comer a las afueras del pueblo.
En el kilómetro 14 está la convergencia del río Baker y el río Neff, lugar imperdible si pasas por ahí.

Confluencia Río Baker y Neff.

Luego de esta detención comienza una ruta a través de cerros con varias subidas y bajadas agotadoras, con mucha calamina y tierra suelta, pero con paisajes espectaculares y un río color turquesa.

Hermoso camino de gravilla y ripio.

Todo lo que sube, tiene que bajar.

Pasé por las afueras del Parque Nacional Patagonia, mas no entré sino que seguí hacia Cochrane, a la cual llegué después de 50 km recorridos y 4:45 h desde la salida.

La entrada al Parque Nacional Patagonia.

A la izquierda, el Río Cochrane. A la derecha, la Ruta 7.


Día 7: Cochrane – Tortel, Epic Bikepacking Gravel Race.

Partí a las 10 AM para llegar con luz de día a Tortel. Era mi desafío personal para esta travesía cicloturística, por lo que fui lo más rápido posible sin dejar de comer y descansar en ocasiones.
A 8,7 km de Cochrane hay un maravilloso sitio para acampar al aire libre al lado de la laguna Esmeralda.
En el kilómetro 39 comienza la bajada de la cuesta barrancosa que dura alrededor de 5 km. Muy mal estado del camino y con mucho viento lateral y frontal, así que cuidado. Luego, el camino pasa de piedra casi impedaleable a un rico camino no asfaltado por muchos kilómetros.


Al kilómetro 48,5 venden comida y al 52 también, en donde esta última ofrece su patio para quienes quieren acampar.
A los kilómetros 75,5 y 85,5 hay camping con comida y duchas, para quienes no se quieran pegar el pique de una a Tortel.

El pésimo estado del camino en esta zona.

Luego de 103 km llegué a la intersección de los caminos a Puerto Yungay y Tortel. Me desvíe hacia Tortel por un camino relativamente plano (el cansancio acumulado hacía parecer que fuese subida) y a las 7:55 PM llegué a Tortel después de 126 km y 10 horas de pedaleo.

Misión lograda.


Día 8: Tortel – Puerto Yungay – Río Bravo y un poco más.

Partí a las 11:20 AM desde Tortel rumbo a Puerto Yungay.

Caleta Tortel.

Luego de 3:20 hrs llegué al puerto luego de unas ricas subidas por montañas. Embarcamos con Jorge en la barcaza de las 15 hrs (los letreros a lo largo de la ruta no tienen los horarios correctos, los horarios reales son los de la foto) y luego de 1 h llegamos a Río Bravo.

Esperando la barcaza que es gratuita para chilenos.

Horario de las barcazas.

A 8 km de camino plano hay un refugio para quienes quieren quedarse bajo techo antes de partir a Villa O’Higgins. Nosotros pedaleamos por 30 km aproximadamente (2:30 h de pedaleo desde Río Bravo) hasta acampar al borde del puente del Río Sordo en una planicie.


Este camino era principalmente plano (serán unos 20 km aprox) y luego comenzaron las subidas y bajadas del terror.
Acampamos con un sol radiante y en la noche comenzó la lluvia torrencial.

El único lugar decente para acampar en medio de la ruta. El suelo era casi pura piedra, por lo que costó mucho colocar las estacas.


Día 9: Camping libre – Villa O’Higgins.

Nos llovió toda la noche bajo carpa y a la mañana tipo 8 AM ya había parado de llover. Nos pusimos a desarmar las carpas antes de que se largara a llover nuevamente y precisamente se puso a llover de nuevo 😅. Primer día de lluvia que nos tocó y la carpa debí guardarla empapada dentro de la bolsa seca ya que llovía mientras la guardaba.
Comenzamos a pedalear a las 9:30 AM por interminables subidas entre montañas y bajo una intensa lluvia (ni me esforcé en sacar fotos ni anotar datos en ese trayecto) en donde las bajadas eran sufridas porque se te congelaba todo con el viento y la lluvia.

Llegando a Villa O’Higgins. El Lago Cisnes de fondo

En el kilómetro 55 aprox de la ruta X-91 (sí, esa ruta hacia Villa O’Higgins ya no es la Ruta 7 ya que ésta se desvía hacia otro sector 😱) hay un refugio que se puede usar para hospedaje en medio de la ruta.

Finalmente, luego de 5:10 h desde la partida llegué al destino cuando la lluvia ya había amainado. A 8 km de la plaza de armas del pueblo (media hora de pedaleo ya descansado) está el mítico letrero del fin de la Carretera Austral, para que no se pierdan la foto. ¿Será éste el término de la travesía?

Finalmente llegué a Villa O’higgins, no podía más con la lluvia.

El famoso letrero que marca el fin de la Carretera Austral.


Fin de la carretera Austral. Comienzo del cruce a Argentina.

Día 12: Villa O’Higgins – Candelario Mancilla – Lago del Desierto – El Chaltén.

Los días 10 y 11 los pasé en la villa conociendo los cerros de la zona y descansando ya que debía esperar a que los vientos amainaran para cruzar en barco a Candelario Mancilla. Mucha precaución ahí ya que la embarcación depende del clima y si no está bueno, puede que tengas que esperar una semana para cruzar o más. Tuve la suerte de que sólo esperé 3 días.

A la espera del barco que nos cruzaría hacia Candelario Mancilla. Casi hago un KOM en Strava por ir supuestamente atrasado.

En la villa no hay cajeros, sólo Caja Vecina del Banco Estado por si quieren sacar dinero y ésta depende de la señal y de si tienen efectivo en en local donde sacarán dinero.
La embarcación salió tipo 9:15 AM y llegué a Candelario Mancilla a las 10:45 AM. luego de un largo trámite con Carabineros de Chile para autorizar la salida del país (sólo piden carnet de identidad si eres chileno, además de revisar si tienes algún antecedente penal) me dirigí rumbo al límite con Argentina a través de un camino en muy mal estado en el principio y que después mejora. Son 16 km de pedaleo por una cuesta muy empinada y difícil y llegué al límite entre ambos países a las 2:15 pm.

Camino horrible al comenzar el ascenso.

Welcome to la república Argentina.

Posteriormente el camino ancho termina y comienza un sendero de trekking con la bicicleta al lado con muchos riachuelos y barro, difícil de pedalearlo. Son 6 km de trekking hasta llegar a Gendarmería donde hacen el ingreso a Argentina.

Uno de los incontables cruces de ríos que habían. Lo mejor es simplemente cruzar con chalas y sin calcetines para evitar tener que secarlos.

El Fitz Roy de fondo, junto a la Laguna del Desierto.

El último ferry del día salió a las 5:30 PM y me dejó en la punta sur del lago a las 6 y algo. A las 6:20 comencé a pedalear 37 km hasta El Chaltén, en donde llegué a las 8:30 PM.

Esperando el ferry con mi amiga polaca Julia y al gato de gendarmería.

El impresionante paisaje en la ruta que conecta el Lago del Desierto con El Chaltén, junto al imponente Fitz Roy de fondo.


Día 13: Trekking hacia Fitz Roy.

Este día fue full trekking y totalmente agotador. El trekking en sí hacia Fitz Roy es relativamente fácil hasta llegar a los 2 km finales de pura piedra durante 2 km y mucha altimetría.

Subiendo hacia el Fitz Roy.

Luego de esta última escalada y terminar una caminata de 13 km aproximadamente se llega al Fitz Roy y la Laguna de los Tres, una vista hermosa que es la recompensa a tan ardua subida. Me demoré 3:30 h en subir hasta allá.

-¿Cuánta piedra quieres que haya llegando a la laguna? -Sí.

Fitz Roy y la Laguna de los Tres.

Justo al lado del Fitz Roy está el Saint-Exupéry y la Laguna Sucia.

La bajada es tan lenta como la subida en los tramos de roca. Luego me desvíe por el camino de las Lagunas Gemelas y terminar conectando al camino de Cerro Torre para hacerlo más largo (y exigente).
Llegué de vuelta a El Chaltén a las 9 de la noche exhausto, no podía caminar más así que debí movilizarme en bicicleta por la ciudad 😅.


Día 15: El Chaltén – Río La Leona.

La ruta más aburrida que he hecho 😂.
Partí a las 11:40 AM luego de un rico desayuno de waffles con dulce de leche (manjar) y crema 🤤. El camino al salir del pueblo es totalmente asfaltado y casi todo plano, por lo que se agarra muy buena velocidad si no te toca viento em contra. Llegué al cruce con la Ruta 40 luego de 4 aburridas horas de pedaleo a través de pura pampa y 88 km. Me quedé conversando con otro viajero llamado Rodrigo por más de una hora y cuando se me empezó a enfriar el cuerpo procedí a seguir mi ruta.

Pampa, pampa y más pampa.

En un principio mi destino era Pink House o Casa Rosada, un refugio abandonado a unos 30 km del cruce de ambos caminos, pero unos viajeros en una bicicleta tándem/recumbente me recomendaron acampar en el río La Leona frente al restaurante y hospedaje del mismo nombre y totalmente gratuito.
Finalmente, luego de 109 km y 6:20 h desde mi partida llegué al río y acampé al aire libre con una hermosa vista frente a mí y totalmente tranquilo. De vez en cuando es necesario una acampada al aire libre alejado de todo.

Acampando a la orilla del río La Leona.

Acercándose la noche.


Día 16: Río La Leona – El Calafate.

Partí a las 11:40 del borde del río rumbo al Calafate. A 12 km está la casa rosada o pink house que funciona como refugio para los viajeros que pasan por ahí, así que si se quedan o pasan por ahí dejen su mensajito.

La famosa Pink House.

Quien ande por allá y encuentre el sticker Challa Cycling, se gana varios challapoints.

La ruta fue más entretenida que la del día anterior, más sube y baja y paisaje cambiante en algunas ocasiones.

Río la Leona nuevamente.

La intersección entre las rutas 40 y la 11 que lleva a El Calafate llegó luego de 75,7 km y 4 h de pedaleo.
Desde la intersección hasta la entrada al pueblo fueron 28 km y 1:30 h de pedaleo. Llegué a buscar pasajes para tomar el bus a Puerto Natales, pero estaba varios agotados o bien no me llevan la bici ☹️.

El Calafate, tierra de glaciares.


Día 17 y 18: turisteando en Calafate por Punta Walichu y el glaciar Perito Moreno.

El día 17 me dirigí en la tardecita en bici a Punta Walichu, lugar donde existen pinturas rupestres a la orilla del lago Argentina. La entrada queda a 5 km del pueblo y el lugar en sí queda otros 5 km hacia el lago. Tienen audios para ir escuchando la historia del lugar mientras se camina y sale 800 pesos argentinos la entrada. Muy bonito lugar para conocer si se tiene el tiempo.

El camino hacia Punta Walichu.

Alguna de las cosas interesantes que se encuentran en este lugar.

El día 18 me decidí a ir al glaciar Perito Moreno en bus ya que para ir en bicicleta necesitaría 2 días (son 80 km sólo de ida). Salió 1200 pesos argentinos el bus ida y vuelta hacia el glaciar de la empresa Cal-Tur y el camino, si lo haces en bicicleta, es puro repecho con subidas y bajadas.
El lugar es realmente hermoso, el hielo es gigante y también se puede hacer una navegación por el agua que rodea el glaciar.

Una vista espectacular de esta maravilla de la naturaleza. En ocasiones se pueden escuchar ruidos muy fuertes como explosiones que se deben a los desprendimientos de hielo.

Así de cerca se podía ver el glaciar.

Con esto di por concluida la travesía por la Patagonia. Al día siguiente tomé un bus hacia Puerto Natales con mi bicicleta a través de la empresa Always Glaciers (la única que me permitió llevar bicicleta en el bus, a cambio de pagar otro pasaje más) y volví a la rutina en Santiago.

Algunos de los componentes que utilicé en mi bicicleta fueron los neumáticos Vittoria Terreno 29×2,1, maza dínamo Shutter Precision junto al convertidor de corriente alterna a continua E-Werk, manubrio Salsa Cowchipper, correa Ortlieb para el seatbag, portabultos de horquilla Blackburn, entre otras cosas.

Para una visualización de la distribución del equipaje en la bicicleta y qué cosas llevé, publicamos este vídeo en YouTube:

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